Ubuntu 12.04, Precise Pangolin


Pasamos el mes de abril, y como corresponde a sus parámetros de lanzamiento, encontramos a una nueva versión del sistema operativo Ubuntu. Tal y como nuestros lectores ya deben saber, 12.04 Precise Pangolin es unbuild LTS con soporte extendido. Se esperan muchas cosas tanto de esta versión como de los futuros lanzamientos, especialmente en el caso de Unity, que sigue sin convencer a una gran cantidad de usuarios. Algunos retoques, la introducción de nuevas funciones y ciertos cambios de software forman parte del repertorio de Ubuntu 12.04, pero la pregunta de fondo es: ¿Será suficiente?


La presencia de Ubuntu 11.10 en mi portátil se extendió por un período de cuatro meses. En ese tiempo traté de asimilar todo lo posible de la “idea” que Canonical está buscando desarrollar en su sistema operativo. Cuanto más prolongado el contacto, mayor es la cantidad de cosas que se descubren, y por supuesto, esto se aplica tanto a lo bueno como a lo malo. Por el lado de lo bueno, descubrí que nunca sufrí de las pesadillas con los controladores que muchos usuarios reportan en los foros. También disfruté (y mucho) de poder controlar de forma más celosa la frecuencia del procesador, y por extensión, la duración de la batería. Pequeñas victorias si uno lo prefiere así, pero que aumentan en tamaño cuando se comienza a encontrar lo malo. Al final de este experimento de cuatro meses, me hallécompletamente alejado de Unity. El Centro de Software había sido arrojado a un rincón y rápidamente reemplazado por Synaptic. Evidentemente, algo se había perdido por el camino. Mantengo mi opinión de que Unity en 11.10 fue mejor que en 11.04. Sin embargo, la transición, mi “asimilación” por parte de Unity, al menos en ese build, había fallado


Hasta aquí, todo normal



La descarga de actualizaciones agregó algunos minutos a la instalación, pero no fue nada escandaloso
Por esa y otras tantas razones es que al igual que muchos usuarios, esperaba con ansias a Ubuntu 12.04. El hecho de ser una versión LTS siempre aporta un “extra”a la balanza, ya que nunca faltan aquellos que prefieren saltar de un LTS al otro, ignorando las versiones intermedias. Estoy consciente de que algunos de nuestros lectores reclamaron este análisis. Ubuntu 12.04 fue lanzado el pasado 26 de abril, y una mezcla entre problemas de conectividad locales y los inconvenientes que estaba sufriendo Canonical hizo que lo mejor fuera retrasar el análisis un par de días. Con un fin de semana de distancia, los bordes filosos en las descargas de Ubuntu y el funcionamiento de los repositorios parecen haber desaparecido. No esperaba cambios drásticos en la fase de instalación, y no los he encontrado. En cuestión de minutos estarás en el escritorio de Ubuntu 12.04, un poco más si decides instalar actualizaciones y otros plugins, lo cual se recomienda.

Bienvenidos de regreso
Una vez más nos encontramos en la necesidad de cruzar espadas con Unity. En primer lugar, debería decir que ciertos puntos como la velocidad de respuesta han mejorado. Con cierta ironía, también debo agregar que algunas de las funciones que trabajan por fuera del Dashboard hacen muy bien su trabajo. Las “listas rápidas” ya llevan cierto tiempo entre nosotros, pero el hecho de que el Dashboard ahora tenga su propia lista rápida y permita acceso a secciones específicas hace que el esfuerzo del usuario sea menor, y se ahorre el tener que pasear con el cursor por toda la pantalla. Una vez que entramos al Dashboard, es una trinchera otra vez. El sistema de búsqueda tiene algunos tropiezos, y no faltarán oportunidades en las que lo único que veas es una pantalla vacía. La búsqueda de vídeos podría ser una función excelente si contara con alguna especie de “reproducción interna”. Escoger un vídeo implica dar un salto hacia el navegador, por lo tanto pierde valor. No tiene mucho sentido buscar vídeos por fuera del navegador sólo para terminar dentro de él de todas formas.


Hay veces que el Dashboard hace esto. Yo sé qué hacer, ¿pero qué pasa con quien prueba Ubuntu por primera vez?

El Dashboard reduce la cantidad de iconos por defecto, pero usar los filtros expande ciertas vistas

Las listas rápidas han tenido un cambio para mejor
Probablemente lo que se robe toda la atención en este build es la introducción oficial del HUD. El HUD es la forma a través de la cual Canonical busca reemplazar al menú convencional de cualquier aplicación compatible. Una vez dentro de un programa, sólo debes presionar la tecla Alt del lado izquierdo del teclado (esa es la opción por defecto) y escribir la función que deseas. A modo de ejemplo, si te encuentras dentro de Firefox y necesitas una nueva pestaña, presiona Alt, escribe algo como “nueva” o “pestaña”, y escoge el comando de la lista. De momento no todas las aplicaciones son compatibles con el HUD (LibreOffice es un ejemplo) pero esto será corregido con el paso del tiempo. Creo que el HUD tiene un potencial enorme. Si en Canonical decidieran que el HUD también pueda ejecutar aplicaciones, creo que nuestras diferencias con el Dashboard quedarían resueltas. Ubuntu 12.04 también permite cierto nivel de configuración para el lanzador. Además de cambiar el tamaño de los iconos, también puedes alterar la forma en que se oculta, pero no más que eso. Canonical sigue con su idea de dejar al lanzador en el lado izquierdo de la pantalla, y no parecen estar dispuestos a modificar su postura en el corto plazo. No puedo terminar este párrafo sin mencionar a la sección de Privacidad dentro de las opciones del sistema. Si quieres reducir la cantidad de registros e historiales, debes hacerle una visita.

El HUD se presenta mucho más amigable de lo que esperábamos

¿No quieres registros de actividad? Ubuntu 12.04 tiene una sección dedicada para eso
El Centro de Software también ha sido “revisado” para la ocasión. El menú principal es un poco más agradable a la vista, y la disposición de los ítems ha mejorado, pero sólo basta con visitar la sección de programas instalados para comprobar que aún necesita mucho trabajo. Quienes luchamos con los pequeños triángulos en su momento ya no debemos sufrir ese inconveniente, pero la estética general en dicha sección sigue siendo deficiente, por no decir que es directamente horrible. Entiendo que pueda ser una sección “delicada” dentro del sistema operativo, y que el usuario promedio no debería tocar mucho, pero incluso los usuarios avanzados merecen un poco más de comodidad. Tampoco encontrarás opción alguna para realizar desinstalaciones múltiples, algo que sí está presente en otras alternativas.
Bien por aquí...
... mal por aquí. Canonical puede ser mucho más creativo que esto.
El batallón de software incorporado a Ubuntu 12.04 sigue relativamente intacto. El cambio de más alto perfil se encuentra en el reemplazo de Banshee con Rhythmbox, y el retiro tanto de Tomboy como del marco de trabajo Mono. Firefox sigue siendo el navegador principal. Han surgido algunas “recomendaciones” por parte de ciertos usuarios que consideran apropiado reemplazar a Firefox con Chrome, pero lo cierto es que la integración que actualmente tiene Firefox con Ubuntu es demasiado importante como para descartarlo en el corto plazo. Además, la previa introducción de Thunderbird como cliente de correo confirma cierta buena relación entre Canonical y Mozilla. LibreOffice está disponible en su última versión 3.5.2, por lo que todas las necesidades de oficina están cubiertas.

La salida de Banshee es llamativa...

En resumen, Canonical continúa dando martillazos precisos para modificar la estructura de Unity, pero los cambios hasta aquí no parecen ser lo suficientemente impactantes como para cambiar la percepción de los usuarios que han visto inicialmente a la interfaz con una luz negativa. Dicho en otras palabras, si has detestado Unity hasta este punto, Ubuntu 12.04 no te hará cambiar de opinión en el corto plazo. En donde Canonical seguramente tiene a un ganador es en el HUD, e insistiré con la idea de que podría ejecutar aplicaciones y ganar mucho haciéndolo(después de todo, es más “limpio” que el Dashboard, y si la intención es crear una interfaz minimalista...). El repertorio de software se mantiene sólido, y no hemos tenido problemas de estabilidad durante la prueba. Con eso en mente, la actualización a Ubuntu 12.04 está recomendada, y si ves a Unity como una barrera, el  mejor consejo que puedo dar por ahora es “no lo veas así”. Como he dicho en otras oportunidades, esto es Linux, y un cambio de interfaz está a un par de clics de distancia.